El Gallo más Gallo: una empresa 100% guatemalteca

Desde que inició operaciones en 2006, El Gallo más Gallo ha acercado a las familias guatemaltecas soluciones para equipar sus hogares. Con promociones especiales y planes de crédito FLEXIPAGOS, ajustados a distintas posibilidades de pago, permite el acceso a motocicletas, electrodomésticos y muebles.

NaturAceites impulsa desarrollo y empleo desde diferentes áreas del país

Con 3 mil 457 colaboradores activos y operaciones que generan oportunidades en distintos puntos del país, NaturAceites fortalece el empleo, la formación y el crecimiento profesional en comunidades de la Franja Transversal del Norte y de las Verapaces.

El desarrollo del país se impulsa cuando una empresa instala capacidades productivas, abre plazas de trabajo y crea rutas de crecimiento para quienes viven lejos de los principales centros urbanos. En ese escenario, NaturAceites se ha con vertido en un actor relevante de la agroindustria guatemalteca, al vincular su operación con oportunidades laborales que alcanzan áreas agrícolas, técnicas, industriales y administrativas.

La compañía cuenta con miles de colaboradores que sostienen hogares y ofrecen experiencia dentro de una actividad productiva con presencia territorial. El impacto se observa en departamentos donde se desarrollan distintas fases de la operación, entre ellos Alta Verapaz, Izabal y Escuintla. En estos lugares, la contratación contribuye a que el talento encuentre alternativas para desarrollarse dentro de la cadena agroindustrial del país.

La composición de su fuerza laboral también muestra la capacidad de la empresa para incorporar nuevas generaciones. El 45% de sus colaboradores tiene entre 18 y 29 años, una proporción que convierte a este segmento en el grupo etario más numeroso, junto con las 1 mil 566 personas de 30 a 45 años. En el área agrícola trabajan 991 colaboradores del rango más joven, mientras que en Servicios Técnicos Agrícolas y en la Planta Refinadora las personas jóvenes representan más de la mitad del personal.

DE LA FORMACIÓN AL PRIMER EMPLEO

En casi todos los sectores productivos, una de las principales barreras para ingresar al mercado laboral es la falta de experiencia. NaturAceites busca reducir esa brecha mediante programas que conectan la formación con oportunidades reales de trabajo. La Beca Mi Primer Empleo, desarrollada en alianza con el Ministerio de Trabajo y Previsión Social, brinda a jóvenes sin experiencia una primera oportunidad laboral de cuatro meses en áreas operativas y administrativas. Al finalizar, existe la posibilidad de contratación según el desempeño demostrado.

A esta iniciativa se suman las prácticas supervisadas, el Ejercicio Profesional Supervisado y las pasantías en alianza con universidades del país, para que los estudiantes apliquen sus conocimientos en un entorno productivo. El convenio de prácticas técnicas con el Instituto Técnico de Capacitación y Productividad también facilita la transición de estudiantes técnicos hacia puestos operativos y administrativos.

El alcance de estos programas no se limita a cubrir vacantes. Al acercar la academia, la capacitación técnica y la empresa, se construye una ruta para que el conocimiento se traduzca en experiencia, empleo y movilidad profesional. Esa relación cobra especial valor en los departamentos mencionados, donde contar con una primera oportunidad puede marcar la diferencia entre emigrar en busca de trabajo o desarrollar una carrera vinculada con el territorio.

HISTORIAS DE CRECIMIENTO CON RAÍCES LOCALES

Los resultados de esta estrategia se reflejan en historias como la de Adolfo López Muñoz, quien asumió a los 29 años la Gerencia de Servicios Técnicos Agrícolas, desde donde participa en decisiones estratégicas de alto impacto operativo. Otro caso es el de Iven Sarahi Castro, quien ingresó en 2022 como analista de laboratorio y, a sus 26 años, coordina la Gestión de Calidad de Laboratorio en NaturaLab. Durante ese proceso también se graduó como ingeniera ambiental y trabajó en la reacreditación del laboratorio bajo la norma ISO/IEC 17025:2017.

La historia de Herles Poou Tení conecta de forma directa el empleo con el desarrollo territorial. Originario de la comunidad Salacuim, en Alta Verapaz, comenzó hace 11 años como auxiliar de la Asociación Solidarista. Actualmente es asistente de Auditoría Interna y se graduó como profesional en Contaduría Pública y Auditoría mientras trabajaba. Su recorrido demuestra cómo una oportunidad laboral puede acompañar la formación académica y abrir espacios de especialización para talento procedente de las comunidades.

Otros casos muestran que el crecimiento puede ocurrir en plazos relativamente cortos. Leopoldo Cucul Bol pasó, en tres años y medio, de auxiliar de Servicios a Personal a coordinador de Planificación y Control. Zuly Chub Ico fue promovida de auxiliar de Servicios Varios a analista de Planificación y Control en menos de cuatro meses. Estos son ascensos que revelan el valor de identificar capacidades dentro de la organización y convertir el desempeño en posibilidades de desarrollo.

En NaturAceites los salarios se determinan en función de las competencias y responsabilidades de cada cargo, siguiendo una política de equidad salarial entre hombres y mujeres que ocupan puestos equivalentes.

MÁS OPORTUNIDADES PARA LAS MUJERES EN LA CADENA PRODUCTIVA

El papel de NaturAceites como generador de empleo también se expresa en la apertura de espacios para mujeres dentro de actividades tradicionalmente desempeñadas por hombres. Con la expansión de la compañía hacia el área de Cadenas, en Livingston, Izabal, durante 2024 surgieron nuevas oportunidades laborales. En la etapa de vivero, previa a la siembra en campo, las mujeres representan el 50% de la mano de obra y han destacado por habilidades de precisión y psicomotricidad fina, esenciales para el cuidado de la palma en sus primeras fases.

La participación femenina se extiende a puestos técnicos, administrativos y operativos. En la Planta Refinadora de Escuintla trabajan 60 colaboradoras en aseguramiento de calidad, envasado, Talento Humano, logística, comercio exterior, bodega, certificaciones y mantenimiento industrial. También se han abierto posiciones antes ocupadas por hombres, entre ellas asistente de Logística de Transporte y analista de Infraestructura Informática.

Las trayectorias de Stephany Castillo, Wanda Ramírez y Glendy Lemus muestran cómo esa apertura puede convertirse en liderazgo. Castillo ingresó en 2020 como auxiliar y ascendió hasta supervisora de Bodega Industrial, su trabajo implica movilizarse constantemente de Petén a Izabal. Ramírez comenzó en 2022 por medio de Mi Primer Empleo y en 2025 se convirtió en la primera mujer coordinadora de Transporte Agrícola. Lemus, por su parte, pasó del área industrial a la agronomía hasta asumir la Coordinación de Nutrición Vegetal.

Astrid Ramos avanzó de auxiliar de nóminas a coordinadora de Talento Humano mientras completaba estudios universitarios y una maestría. Irma Jiménez suma una trayectoria de 18 años, desde Talento Humano hasta Administración Agrícola. Estos casos se complementan con una política de equidad salarial para puestos equivalentes, basada en las competencias y responsabilidades del cargo.

UNA EMPRESA GUATEMALTECA QUE HACE PAÍS

El aporte de NaturAceites permite observar a la agroindustria no solo como una actividad productiva, sino como una plataforma capaz de generar empleo, formar talento y fortalecer economías locales. Cuando una persona obtiene su primera experiencia, continúa sus estudios o asciende hacia una posición de mayor responsabilidad, el beneficio alcanza también a su familia y a la comunidad que forma parte de su historia.

En un país con abundante talento distribuido en diferentes regiones, crear oportunidades en el interior promueve un desarrollo con mayor alcance territorial. Las cifras de empleo, las alianzas de formación y las historias laborales muestran que el crecimiento empresarial pue de avanzar de la mano con el de las personas.

Esa visión convierte a NaturAceites en una empresa de orgullo nacional, una organización guatemalteca que reconoce el potencial de su gente y contribuye a transformar trabajo, conocimiento y esfuerzo en progreso para el país. Su presencia en la agroindustria representa más que una operación económica, demuestra la capacidad de Guatemala para impulsar empresas que generan oportunidades desde sus territorios y construyen futuro con talento nacional.

Droguería Colón: 79 años creciendo junto a Guatemala

Ocho décadas reúnen desafíos superados, aprendizajes, transformaciones y miles de historias. Representan la confianza de generaciones de guatemaltecos que han permitido que Droguería Colón continúe creciendo. Ser 100% Guate es creer, servir, generar empleo, apoyar, innovar y seguir adelante con la certeza de que siempre es posible construir un futuro mejor.

Cada 15 de septiembre, Guatemala se viste de azul y blanco para celebrar su libertad, la fuerza de su gente. Es una fecha que nos invita a mirar con orgullo todo lo que hemos construido y a reconocer a quienes continúan apostando por un mejor país. Dentro de esa historia se encuentra Droguería Colón, una empresa que durante ocho décadas ha crecido junto a Guatemala, demostrando que los sueños pueden trascender generaciones cuando nacen del compromiso de servir.

La compañía se formalizó en 1947 con una visión: transformar la manera en que los productos farmacéuticos llegaban a quienes más los necesitaban. Desde entonces, ha estado guiada por la disciplina, la confianza, el servicio y el amor por Guatemala. Lo que comenzó como un proyecto empresarial se convirtió, con el esfuerzo de muchas personas, en una organización capaz de acercar medicamentos y soluciones para la salud a farmacias, hospitales y comunidades de diferentes regiones del país.

A lo largo del camino, Droguería Colón entendió que evolucionar significa escuchar. Las necesidades de las personas cambiaron y la empresa decidió avanzar con ellas, ampliando su portafolio e incorporando soluciones relacionadas con dermatología, cuidado de la piel, cicatrización, nutrición, suplementación, prevención y bienestar. Esta evolución refleja una forma humana de comprender la salud: no solamente como el tratamiento de una enfermedad, sino como la posibilidad de cuidar, prevenir y vivir mejor.

Sin embargo, la verdadera fuerza de esta historia está en su gente. Cada logro alcanzado ha sido posible gracias al talento, la dedicación y la entrega de cientos de colaboradores guatemaltecos. Mujeres y hombres que han encontrado en la empresa una oportunidad para crecer, construir una carrera y contribuir al bienestar de sus familias. Sus manos, ideas y sueños han dado vida a una compañía que continúa avanzando sin olvidar sus raíces.

Ser una empresa 100% Guate significa mucho más que haber nacido en este país. Significa creer en la capacidad de su gente, abrir caminos para nuevas oportunidades y trabajar con la convicción de que el crecimiento compartido puede transformar vidas. Cuando una empresa nacional actúa con responsabilidad, su historia se convierte también en parte del desarrollo de Guatemala.

Ese compromiso va más allá de la actividad comercial. Año con año, Droguería Colón realiza donaciones y brinda apoyo a instituciones que trabajan por la salud y el bienestar de personas en condiciones difíciles. Detrás de cada ayuda existe un paciente, una familia y una historia que merece esperanza. Contribuir con estas organizaciones es una forma de agradecer a Guatemala y de reconocer que el éxito adquiere un valor más profundo cuando se comparte con quienes más lo necesitan.

La solidaridad también se hace presente mediante la participación anual de la compañía en la Rifa Un Millón de Amigos de las Obras Sociales del Santo Hermano Pedro. Al adquirir boletos y apoyar como punto de distribución y venta, la empresa se une a una causa que beneficia a personas enfermas, con discapacidad, de escasos recursos o en condiciones de vulnerabilidad. Cada boleto representa una oportunidad para ayudar y un recordatorio de que, cuando los guatemaltecos unen sus esfuerzos, pueden transformar muchas realidades.

Mirar hacia el futuro también implica proteger el hogar que compartimos. Por ello, Droguería Colón ha incorporado paneles solares en sus instalaciones, aprovechando energía renovable y avanzando hacia operaciones más responsables. Cuidar la salud significa también cuidar el entorno, preservar los recursos y dejar a las próximas generaciones un país lleno de posibilidades.

Droguería Colón mira hacia el mañana con la misma ilusión que impulsó sus primeros pasos. Su compromiso es continuar evolucionando, diversificando sus soluciones y trabajando por la salud y el bienestar de los guatemaltecos. Porque cada capítulo de esta historia ha sido escrito gracias a Guatemala y a su gente. Después de 79 años, la empresa reafirma su propósito: seguir cuidando vidas, creando oportunidades y creciendo con el país. En Guatemala, con guatemaltecos y para Guatemala. Orgullosamente 100% Guate.

Banco Industrial, cuando el país avanza, avanzamos todos

Desde hace 58 años, acompañando a quienes emprenden, producen, innovan y trabajan cada día por un mejor futuro para todos. Juntos, siempre hacia adelante.

Banco Industrial inició operaciones el 17 de junio de 1968, respaldado por un centenar de empresarios industriales que compartían una visión de crecimiento y prosperidad para el país. Su propósito era apoyar el desarrollo productivo y facilitar el acceso al financiamiento del sector industrial guatemalteco.

Más de cinco décadas después, esa visión permanece vigente. La institución ha evolucionado hasta convertirse en una de las organizaciones financieras más sólidas y relevantes de la región, con presencia en los 22 departamentos de Guatemala y operaciones en El Salvador, Honduras y Panamá.

Su amplia red de agencias, cajeros automáticos, agentes bancarios, puntos especializados y plataformas digitales le permite atender a millones de clientes en áreas urbanas y rurales.

Esta cobertura se complementa con soluciones financieras innovadoras, seguras y accesibles para que personas y empresas alcancen sus metas.

La innovación ha sido parte esencial de su historia. Por ejemplo, Banco Industrial introdujo la primera tarjeta de crédito y, posteriormente, la primera tarjeta de débito del país. Hoy continúa su transformación mediante banca en línea, aplicaciones móviles, soluciones de pago y herramientas de atención remota que hacen la experiencia financiera más ágil y cercana.

UN COMPROMISO QUE GENERA OPORTUNIDADES

Su aporte también se refleja en el financiamiento de proyectos productivos, el impulso al emprendimiento, el respaldo a las mipymes y el fortalecimiento de proveedores locales. Además, genera más de 17 mil 800 empleos directos en Guatemala y alcanza a más de 22 mil 361 colaboradores en Centroamérica.

El compromiso social y sostenible ocupa un lugar central en su estrategia. En 2024 lanzó Fundación Bi para promover la prosperidad sostenible de la región y, en 2025, inauguró su Centro de Innovación y Emprendimiento en la Ciudad de Guatemala, con espacios de coworking, talleres, mentorías y herramientas para escalar negocios locales. A ello se suman programas de educación financiera, inversión social, capacitación y desarrollo del talento.

ORGULLO NACIONAL, ÉXITO COMPARTIDO

En el marco de las fiestas patrias, la historia de Banco Industrial recuerda que creer en Guatemala también significa invertir en su gente, sus empresas y sus comunidades. Ser 100% guatemalteco es avanzar con el país, reconocer su espíritu trabajador, emprendedor y resiliente, y transformar cada logro institucional en nuevas oportunidades para todos.

Banco Industrial crece junto a Guatemala, con la convicción de que cuando sus personas y empresas prosperan, el país también avanza.

CFS Corredores de Seguros: “La buena experiencia de estar asegurado”

En un país donde el espíritu de trabajo y superación define a sus emprendedores, CFS Corredores de Seguros se ha consolidado como un ejemplo de crecimiento sostenido, innovación y compromiso con sus clientes.

CFS Corredores de Seguros nació como una empresa joven y dinámica, integrada por profesionales especializados en las distintas áreas de administración y gestión de riesgos. Detrás de su fundación se suman más de 30 años de experiencia combinada, que abarcan desde la administración de productos de compañías aseguradoras hasta la gestión integral de procesos de corretaje de seguros.

Esa trayectoria se traduce en una misión concreta: ofrecer productos y servicios que superen las expectativas de sus clientes, respaldados por personal altamente capacitado.

La filosofía de CFS va más allá de ser siempre la mejor opción en asesoría y colocación de seguros, construyendo relaciones de lealtad basadas en la confianza y el servicio eficiente.

INNOVACIÓN CON PROPÓSITO

Lo que distingue a CFS Corredores de Seguros en el mercado guatemalteco es su carácter de corredor no tradicional. En lugar de limitarse a los productos convencionales, la empresa ha desarrollado soluciones a la medida de segmentos específicos: seguros para transporte pesado de mercaderías, pólizas para motocicletas individuales, coberturas para colegios, seguros de deportes extremos, productos de bancaseguros y esquemas de seguros masivos, entre otros.

Esta capacidad de adaptarse a necesidades particulares ha permitido a CFS construir una cartera diversa, que incluye tanto corporaciones como clientes individuales, muchos de los cuales llevan ya más de dos décadas confiando en la empresa.

RECONOCIMIENTOS QUE RESPALDAN NUESTRA TRAYECTORIA

A lo largo de los años, CFS Corredores de Seguros ha recibido importantes reconocimientos por parte de compañías aseguradoras, destacándose por su desempeño y posicionándose entre los primeros lugares de producción. Estos logros reflejan el esfuerzo constante de un equipo comprometido con la excelencia y el servicio a sus clientes.

EXPANSIÓN REGIONAL Y MODERNIZACIÓN TECNOLÓGICA

Con una visión empresarial de crecimiento, en 2017 CFS Corredores de Seguros inició las gestiones para establecer oficinas propias en El Salvador, Honduras y Costa Rica, un paso que se oficializó durante la reinauguración y modernización de sus oficinas en Guatemala.

Esta modernización marcó un cambio radical en la forma de operar de la empresa, con la implementación de tecnología de última generación. Para el área administrativa y operativa, CFS Corredores de Seguros cuenta con plataformas diseñadas específicamente para corredores de seguros que integran una aplicación de servicio para sus clientes. A esto se suma un sistema que fortalece la comunicación y la atención oportuna.

Con CFS Corredores de Seguros, asegurarse es más simple: una experiencia respaldada por más de dos décadas de confianza, innovación y vocación de servicio.

UN COMPROMISO QUE TRASCIENDE LA PÓLIZA

Más allá de las cifras y los reconocimientos, CFS Corredores de Seguros representa el espíritu de las empresas guatemaltecas que entienden que crecer implica también contribuir: generar empleo capacitado, acompañar a sus clientes en los momentos que más importan y proyectar a Guatemala como un país capaz de competir a nivel regional.

Más que materias primas, Guatemala exporta clase mundial

Guatemala ha pasado de exportar principalmente la riqueza de la tierra a agregarle valor mediante experiencia, tecnología y transformación. Hoy, productos como café, cacao, cardamomo, azúcar, frutas, vegetales y textiles especializados compiten con una oferta cada vez más sofisticada en los mercados mundiales.

Hablar de productos guatemaltecos de “clase mundial” no significa recurrir a una etiqueta promocional, sino existen indicadores concretos de competitividad. Según la Asociación Guatemalteca de Exportadores (AGEXPORT), el país ocupa posiciones relevantes entre los proveedores mundiales de varios productos agrícolas, por ejemplo, es el mayor exportador de cardamomo y figura también entre los líderes en melón, papaya, plátano y banano.

Sin embargo, detrás de los rankings se observa una transformación más importante. Las cadenas productivas incorporan trazabilidad, certificaciones, nuevos procesos, tecnología, diseño, investigación, refinación y construcción de marcas. Es decir, el país comienza a competir no solo por cuánto produce, sino por cuánto valor es capaz de agregar.

LIBRAS DE CAFÉ QUE CUENTAN SU HISTORIA

El café ofrece uno de los ejemplos más conocidos. Guatemala sigue exportando grano, pero en el segmento de especialidad, una libra puede representar mucho más que una materia prima. Según publicaciones de la Asociación Nacional del Café (ANACAFÉ), la Cup of Excellence incorpora categorías para cafés tradicionales y variedades exóticas con procesos lavados, honey, naturales e innovadores. En 2026, cinco lotes guatemaltecos superaron nuevamente los 90 puntos y recibieron la categoría de Cafés Presidenciales.

La dimensión económica de esa calidad se observó en la subasta Cup of Excellence 2025, donde un lote de La Gran Manzana, Huehuetenango, alcanzó US$143.10 por libra, mientras el precio internacional de referencia del café arábica rondaba los US$3.02 por libra. Un precio aproximadamente 47 veces mayor es la diferencia entre vender solamente café y comercializar origen, perfil sensorial, variedad, proceso y exclusividad.

CACAO Y CARDAMOMO, PRODUCTOS DIFERENCIADOS

El caso del cacao guatemalteco se asemeja al del café. En los Cacao of Excellence Awards 2023, Itzam Kakaw–Cacao Verapaz obtuvo la medalla de plata internacional, una señal del potencial del país dentro del segmento de cacao de calidad.

Para AGEXPORT, esa sofisticación también se mide en datos. En junio del presente año, un programa piloto con 140 pequeños productores permitió preparar cacao bajo criterios EUDR-Ready, incorporando georreferenciación, verificación de no deforestación y trazabilidad para responder a las nuevas exigencias europeas.

En el caso del cardamomo, Guatemala es el primer productor y exportador mundial de cardamomo, según datos de AGEXPORT. El desafío actual consiste en aprovechar ese liderazgo para avanzar hacia extractos, aceites, ingredientes, presentaciones premium y otros derivados que permitan capturar más valor dentro del país.

Las exportaciones de cacao diferenciado, consolidadas con chocolate diferenciado, se duplicaron de US$500 mil en 2023 a US$1 millón en 2024. Informe de Sostenibilidad de AGEXPORT 2025.

AZÚCAR CON ALTA CADENA DE VALOR

Pocas cadenas reflejan tan bien la sofisticación industrial como la caña de azúcar. El Servicio Agrícola Exterior del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) ubicó a Guatemala como el segundo productor de caña más eficiente del mundo en 2023/24 y cuarto en eficiencia general de producción de azúcar.

La caña es uno de los mejores ejemplos de cómo una materia prima guatemalteca puede convertirse en una cadena industrial diversificada. Según la Asociación de Azucareros de Guatemala (Asazgua), las exportaciones de azúcar y sus derivados generaron US$1 mil 136 millones en divisas durante 2025 y representaron 7.3% de las exportaciones nacionales. Pero su valor no termina en el azúcar, su modelo permite que la caña se transforme en alimentos, derivados industriales y electricidad, apoyado además por investigación, mecanización, nuevas variedades y tecnologías para hacer más eficiente el uso de agua y suelo.

La melaza, derivado de la producción de caña de azúcar, ya gana terreno como producto de exportación; en 2025 generó US$60 millones en divisas. Asazgua.

TEXTILES, DE MAQUILA A FULL PACKAGE

La evolución de vestuario y textiles rompe otro estereotipo. La Asociación de la Industria del Vestuario y Textiles (VESTEX) describe un modelo de integración vertical o full package que puede abarcar hilaza, textiles, confección, bordado, serigrafía, sublimación, empaque y logística. También se fabrican prendas especializadas y telas con propiedades antimicrobianas, antiflama o protección UV.

En 2025, el sector exportó US$1 mil 891 millones y generó más de 150 mil empleos directos e indirectos. AGEXPORT señala que alrededor del 58% del valor exportado se genera localmente. La modernización incorpora automatización, tecnología textil y capacidad para atender modelos como nearshoring y replenishment, donde proximidad, flexibilidad y velocidad son aspectos clave.

MELÓN Y VEGETALES CON NUEVAS OPORTUNIDADES

Las frutas y vegetales muestran otra cara de la excelencia nacional. Al ubicarse entre los líderes mundiales en la exportación de melón, papaya, plátano y banano, el país tiene oportunidad de capitalizar su experiencia en una operación compleja que incluye selección, inocuidad, empaque, control fitosanitario, trazabilidad y logística refrigerada.

Ese conocimiento acumulado abre una segunda oportunidad para la producción en pulpas, congelados, deshidratados, aceites, ingredientes y alimentos preparados, lo que logra que una mayor proporción del valor final se genere en Guatemala.

ALIMENTOS, ¿EXPORTAR UNA RECETA TERMINADA?

Según la Comisión de Alimentos y Bebidas de AGEXPORT, las exportaciones de este sector alcanzaron US$2 mil 090 millones en 2024. Entre los productos más exportados en 2025 figuraron alcohol etílico, panadería y pastelería, salsas, bebidas no alcohólicas y confitería sin cacao.

Lo interesante de estos productos es que Guatemala ha dejado de exportar únicamente ingredientes y ha pasado a vender formulación, procesamiento, sabor, empaque y productos terminados. Es una diferencia fundamental porque permite construir empresas, marcas y conocimiento industrial alrededor de aquello que originalmente nacía en el campo.

LA TRANSFORMACIÓN, EL CAMINO A NUEVAS OPORTUNIDADES

Si bien el reto para Guatemala es procesar más, innovar más, desarrollar propiedad intelectual y fortalecer marcas, los casos de éxito confirman que dar el salto es posible. El objetivo es lograr que una proporción creciente del precio que paga el consumidor internacional permanezca en el país.

Con un café excepcional, cacao premiado, cardamomo líder, una agroindustria azucarera eficiente, textiles sofisticados, frutas competitivas y alimentos procesados, Guatemala demuestra que tiene el talento para competir al más alto nivel. El siguiente paso es llevar esa capacidad a más productos de exportación, identificando nuevas oportunidades de transformación, innovación y valor agregado que los impulsen hacia mercados de clase mundial.

Un viaje por los libros que relatan nuestra identidad

Monumento que rememora a Miguel Ángel Asturias, Premio Nobel de Literatura.

De los hombres hechos de maíz a las ciudades congestionadas, de las voces mayas al Caribe garífuna, los libros escritos sobre Guatemala permiten recorrer distintas épocas, territorios y formas de vivir para descubrir los matices de una identidad profundamente multicultural.

Antes de tener escudo, himno o fronteras, Guatemala ya tenía una historia sobre su origen. El Popol Vuh cuenta que, después de varios intentos, los seres humanos fueron creados a partir del maíz. La imagen ha sobrevivido durante siglos y conecta cosmovisión, naturaleza y alimentación con algo que continúa siendo cotidiano: el maíz que llega todos los días a la mesa.

Desde entonces, los libros han encontrado distintas maneras de retratar al “país de la eterna primavera”. Algunos lo hicieron a través de mitos y costumbres; otros, desde la tierra, las diferencias sociales, la guerra o la memoria. Las obras más recientes han acercado todavía más la mirada hacia la vida diaria. A continuación, haremos un recorrido por algunas de ellas:

CUADROS DE COSTUMBRES

En el siglo XIX, Cuadros de costumbres, de José Milla y Vidaurre, convirtió conversaciones, reuniones, modas y personajes cotidianos en materia literaria. Sus páginas permiten observar comportamientos de la sociedad de aquella época y encontrar al “chapín” convertido en personaje.

Décadas después, Leyendas de Guatemala, de Miguel Ángel Asturias, buscó la identidad en otro lugar. El Cadejo, el Sombrerón, la Tatuana, las ciudades coloniales y las memorias indígenas conviven en una obra donde distintas tradiciones culturales parecen superponerse.

Asturias continuó interrogando al país desde perspectivas diferentes. El señor presidente llevó la mirada hacia el poder; en sus páginas la dictadura se introduce en conversaciones, relaciones y silencios, hasta convertir el miedo en parte de la vida cotidiana.

En Hombres de maíz, en cambio, el alimento deja de ser sustento y elemento sagrado, para convertirse en mercancía. La novela coloca sobre la mesa preguntas que atraviesan buena parte de la historia nacional, como ¿quién posee la tierra?, ¿quién la trabaja? y ¿quién determina su valor?

GUATEMALA, LAS LÍNEAS DE SU MANO

Pocas obras han intentado mirar al país de manera tan amplia como Guatemala, las líneas de su mano, de Luis Cardoza y Aragón. Volcanes, pueblos, indígenas, ladinos, café, marimba, arte, revolución y memoria forman parte de un recorrido que no encuentra una identidad sencilla, sino un país heterogéneo y contradictorio.

Esa fractura social también atraviesa Entre la piedra y la cruz y Donde acaban los caminos, de Mario Monteforte Toledo. Sus personajes comparten territorio, pero habitan realidades diferentes. Racismo, desigualdad y prejuicios se hacen visibles junto a elementos mucho más cotidianos como las tortillas, la medicina, la música, la familia y el trabajo.

EL TIEMPO PRINCIPIA EN XIBALBÁ

Luis de Lión, maya kaqchikel de San Juan del Obispo (Sacatepéquez), escribió El tiempo principia en Xibalbá desde una experiencia cultural propia. La comunidad indígena deja de ser únicamente un mundo observado desde fuera. Sus personajes desean, aman, creen, dudan y se contradicen. Ya no representan simplemente una categoría llamada “el indígena guatemalteco”.

Otro registro protagónico aparece en Me llamo Rigoberta Menchú y así me nació la conciencia. El testimonio de Rigoberta Menchú sitúa la violencia política dentro de la familia, el trabajo agrícola, la comunidad y la espiritualidad. La gran historia entra en la casa.

UN PÁJARO TAMBIÉN NARRA LA HISTORIA

En la poesía de Humberto Ak’abal, la mirada cambia. Obras como El animalero encuentran identidad en pájaros, árboles, animales, lluvia y silencios. Desde la cosmovisión k’iche’, naturaleza y experiencia humana forman parte de un mismo universo.

No todo necesita convertirse en acontecimiento nacional para hablar de un país.

CON OJOS DE MUJER

La identidad guatemalteca tampoco puede leerse únicamente desde los conflictos políticos, étnicos o territoriales. Alaíde Foppa y Ana María Rodas abrieron espacios para narrar desde la experiencia femenina el cuerpo, el deseo, la maternidad y las expectativas sociales. En Poemas de la izquierda erótica, Rodas convirtió la individualidad de la mujer en una mirada crítica hacia la sociedad.

Desde distintas generaciones, autoras como Luz Méndez de la Vega, Carol Zardetto, Denise Phé-Funchal, Vania Vargas y Rosa Chávez han ampliado ese retrato hacia la intimidad, la familia, la memoria y la sexualidad. Sus voces recuerdan que, junto a la guerra, el racismo y la política, la identidad también se construye en la mesa, los mercados, las fiestas, las creencias, el humor, el lenguaje y las formas de amar.

Denise Phé-Funchal es reconocida como escritora y socióloga guatemalteca.

DE LA ÉPICA A LA VIDA COTIDIANA

Buena parte de la literatura contemporánea parece cambiar la narrativa, en lugar de definir al país, los autores muestran la necesidad de compartir cómo se vive en Guatemala.

Libros como El boxeador polaco, Duelo o Canción, de Eduardo Halfon, colocan la familia en un lugar central. Abuelos, padres, viajes y recuerdos personales terminan conectando Guatemala con judaísmo, exilio y migración. La identidad aparece también como aquello que una generación hereda de otra.

Por otra parte, la obra de Rosa Chávez expresa una identidad maya k’iche’-kaqchikel donde convergen cuerpo, género, migración, espiritualidad, memoria y sanación. Lo maya no pertenece a un pasado detenido, viaja, se transforma y vive en ciudades.

Eduardo Halfon, reconocido por su trayectoria como narrador.

CUANDO LA CIUDAD ES UN MODO DE VIDA

Con obras como Guatemala City, Ruido de fondo y Afuera, Javier Payeras introduce una Guatemala de asfalto, música, bares, publicidad, violencia y desencanto.

Desde otro ángulo, la obra de Vania Vargas aporta la experiencia de desplazarse entre Quetzaltenango y Ciudad de Guatemala. Irse de una ciudad, adaptarse a otra y recordar el lugar de origen también forman parte de la experiencia guatemalteca.

TRUCHA PANZA ARRIBA, EL CAMPO DEL SIGLO XXI

El campo reaparece en Trucha panza arriba, de Rodrigo Fuentes, pero ya no es el mismo que retrataron Asturias o Monteforte. Hay fincas, pero también deuda, extorsión, narcotráfico y violencia. La obra permite observar cuánto ha cambiado la Guatemala rural y cuánto permanece con expresiones como “a saber”, “chavito” o “fregando”.

Fuentes ofrece también un ejemplo de cómo la identidad puede esconderse en algo tan sencillo como una comida. En Mapa de otros mundos, un viaje hacia Cobán desemboca en una escena donde los personajes comen estofado de cabro con tortillas moradas en unas casetas de montaña.

MÁS ALLÁ DE LA CAPITAL

No todo está escrito, de Felipe Tambriz, lleva la literatura a una voz contemporánea desde Nahualá, escrita en k’iche’ y español.

Obras como Tierra y Cuadros sin costumbres, de Julio Serrano Echeverría, incorporan territorio, memoria y migración desde una trayectoria vinculada con Quetzaltenango.

Julio Serrano Echeverría destaca como poeta y artista multidisciplinario.

Desde Livingston, la obra de Wingston González recupera historias vinculadas con la tradición oral y la memoria familiar garífuna con La aventura de Chichi y la Umeu.

Después de un recorrido literario, los autores contemporáneos han acercado todavía más el lente hacia una mascota, una carretera, un bar, una finca que no prospera, una colonia, una canción, una palabra heredada o un plato de comida que alguien busca cuando vive lejos, dejando ver los matices de una identidad multicultural.

Wingston González, representante de la poesía y la cultura garífuna.