Lotería Santa Lucía hace más atractivos sus Sorteos Extraordinarios
El Sorteo Extraordinario No. 415 se realizará el 19 de septiembre de 2026. El billete entero tendrá un valor de Q200 y el cachito Q20. Encuentra tus billetes en tu punto de venta más cercano y participa en esta celebración que une oportunidades, sueños y solidaridad.
Los recursos generados por Lotería Santa Lucía contribuyen al sostenimiento de los programas y servicios del Benemérito Comité Pro Ciegos y Sordos de Guatemala, que benefician a miles de guatemaltecos con y sin discapacidad, acercando servicios de salud visual y auditiva a comunidades donde estos recursos son limitados, además de impulsar la educación, rehabilitación e inclusión.

Cada mayorista y distribuidor también es parte de esta historia. Gracias a su labor comercial, generan el sustento para sus familias y, diariamente, recorren calles y avenidas llevando a los guatemaltecos la suerte, la esperanza y la oportunidad de hacer realidad sus sueños.
Este 2026, Lotería Santa Lucía celebra 70 años desde aquel lejano 15 de septiembre de 1956, cuando realizó su primer sorteo. Desde entonces ha desarrollado sus actividades de manera ininterrumpida gracias a su transparencia y legalidad, acompañando a generaciones de guatemaltecos y cumpliendo sueños e ilusiones.

Su historia nació del proyecto impulsado por su fundadora, la insigne Dra. H.C. Elisa Molina de Stahl, quien visionó una iniciativa que, además de brindar la oportunidad de obtener premios, contribuyera a generar recursos para la obra que realiza el Benemérito Comité.
La creación de Lotería Santa Lucía fue autorizada mediante el Decreto Presidencial No. 577, consolidando un proyecto que
con el paso de las décadas se convirtió en parte importante de la historia de Guatemala.
70 años después, el propósito continúa vigente: llevar oportunidades a los guatemaltecos y contribuir a una Guatemala inclusiva.
Ana Belly: 67 años de sabor, tradición y orgullo chapín

Durante 67 años, Ana Belly ha llevado a las mesas guatemaltecas sabores que forman parte de la tradición del país. Su historia reúne recetas, ingredientes y costumbres que han acompañado a varias generaciones, convirtiendo a la marca en un referente del sabor y del orgullo chapín.
Pantaleon, una empresa 100% Guate que promueve la conservación del loro nuca amarilla y la biodiversidad de la Costa Sur
Guatemala no solo se construye con el trabajo de su gente, sino también con la riqueza natural que la hace única. En cada bosque, río y especie existe un patrimonio que merece ser protegido y preservado para las futuras generaciones. Bajo esta visión, Pantaleon impulsa acciones que buscan armonizar su actividad productiva con el cuidado de la biodiversidad. Una manera de devolverle al país parte de todo lo que, durante generaciones, le ha brindado.

Ser una empresa 100% Guate también significa asumir un compromiso con el territorio que la vio crecer. En Pantaleon, más de 177 años de trayectoria están ligados a la Costa Sur y a sus comunidades, pero también a la riqueza natural que forma parte de este paisaje. Por eso, producir y crecer van de la mano con una responsabilidad esencial: proteger los ecosistemas y la biodiversidad que hacen de Guatemala un país único.
Esta visión se materializa en acciones que combinan ciencia, innovación y trabajo en territorio para conservar especies y hábitats. Desde la reforestación de bosques y la recuperación de especies nativas en los ríos, hasta el monitoreo de fauna silvestre, Pantaleon demuestra que el orgullo de hacer empresa en Guatemala también se expresa en cuidar su patrimonio natural.
Es por ello que Pantaleon incorpora la protección de la biodiversidad como parte de la gestión ambiental de sus operaciones. En la Costa Sur, este compromiso se refleja en su Plan de Gestión de la Biodiversidad, un marco técnico-científico que permite identificar, gestionar y monitorear áreas de importancia para la conservación en las fincas donde se cultiva caña de azúcar. Entre sus iniciativas destaca el proyecto de conservación del loro nuca amarilla (Amazona auropalliata), una especie emblemática de la región, cuya protección es prioritaria.

DEL DIAGNÓSTICO AL MONITOREO: LA RUTA TRAZADA
El Plan de Gestión de la Biodiversidad permite conocer de cerca la riqueza natural presente en las áreas de operación de Pantaleon y generar información para orientar las acciones de conservación. Entre las herramientas utilizadas para el monitoreo se encuentran las cámaras trampa, dispositivos instalados estratégicamente que se activan al detectar movimiento y capturan imágenes de los animales sin interferir con su comportamiento, incluso durante la noche. Estos registros permiten descubrir especies y actividades que difícilmente podrían observarse de manera directa.
Las imágenes se complementan con recorridos georreferenciados, binoculares y observaciones de campo.
Así, el equipo técnico puede identificar las especies presentes, conocer cómo utilizan su hábitat y comprender las funciones ecológicas que cumplen. La información obtenida orienta medidas de protección, restauración y manejo acordes con las características de cada área.
La metodología se estructura en cuatro frentes: análisis geoespacial de linderos, cuencas y cobertura forestal; monitoreo biológico de aves, herpetofauna, mamíferos y árboles; validación social con COCODES (Consejos Comunitarios de Desarrollo), comunidades y autoridades locales; y gestión operativa para apoyar la conservación y restauración de suelos y fuentes de agua, así como la protección del patrimonio cultural.
RESULTADOS QUE REFLEJAN AVANCES EN CONSERVACIÓN
En materia forestal, entre 2016 y 2025, Pantaleon reforestó 134 hectáreas mediante la siembra de 148 mil 874 árboles de 21 especies nativas, entre ellas la caoba, el cedro y el palo blanco.
Estas acciones contribuyen a fortalecer la conectividad ecológica entre fincas y a restaurar bosques de ribera en seis cuencas de la Costa Sur. Las acciones también se extienden a los ecosistemas acuáticos. Desde 2001, el proyecto de reproducción y liberación de peces nativos, como la mojarra tusa y la prieta, ha permitido liberar más de 380 mil alevines en los ríos Acomé, Coyolate y Madre Vieja. La iniciativa busca contribuir al equilibrio de estos ecosistemas y apoyar a las comunidades vinculadas con la pesca artesanal.
Estos esfuerzos se complementan con el monitoreo de la fauna y flora. A través de este proceso se han registrado 103 especies: 52 especies de aves, 33 de flora y 18 pertenecientes a mamíferos, herpetofauna y otros grupos. Del total, 18 presentan interés para la conservación debido a su grado de vulnerabilidad. Entre ellas destacan el coyote, la cotuza y el zorro gris, mamíferos que cumplen funciones clave como dispersores de semillas; y el loro nuca amarilla, una especie emblemática de la Costa Sur que se ha convertido en el rostro visible de las acciones de conservación.

UNA MIRADA MÁS CERCANA AL LORO NUCA AMARILLA
Entre las especies registradas en las fincas de Pantaleon, el loro nuca amarilla ocupa un lugar especial dentro del Plan de Gestión de la Biodiversidad. Su presencia en el territorio motivó a la compañía a desarrollar un plan específico de conservación, orientado a conocer mejor su comportamiento y favorecer la conservación de los espacios que utiliza para alimentarse, descansar y reproducirse.
El alcance del plan va más allá del monitoreo de la especie. Comprende la preservación de las áreas naturales presentes en las fi ncas productoras de caña de azúcar y la restauración forestal con especies nativas en bosques de galería y otros sitios de importancia.
Estos espacios, ubicados principalmente junto a ríos y cuerpos de agua, brindan alimento, refugio y lugares de descanso para el loro nuca amarilla y otras especies de fauna silvestre. Además, el plan promueve la incorporación de medidas de conservación en las operaciones agrícolas, con el propósito de cuidar los hábitats y mantener las condiciones naturales que favorecen la biodiversidad.
Las acciones también incluyen el patrullaje en sitios prioritarios y el fortalecimiento de las capacidades de los colaboradores para reconocer la especie, reportar sus avistamientos y aportar información que apoye la toma de decisiones. La experiencia de quienes trabajan diariamente en el territorio ha sido fundamental para identifi car los lugares frecuentados por los loros y ampliar el conocimiento sobre su presencia en las fincas.
Como parte del monitoreo biológico, el equipo técnico identifi có 22 puntos de observación. Mediante recorridos georreferenciados realizados durante las primeras horas del día, binoculares y cámaras, se documenta la presencia del loro y se reconocen los sitios donde descansa y se alimenta.
Entre enero y marzo se realiza la observación y el seguimiento de posibles sitios de anidación y, durante mayo y junio, se llevan a cabo conteos poblacionales en la temporada reproductiva. La información
obtenida permite identificar las zonas con mayor presencia de la especie y orientar las acciones de conservación de acuerdo con las características de cada sitio.
El plan cuenta con el acompañamiento técnico-científico del Instituto Privado de Investigación sobre Cambio Climático (ICC) y de la Asociación Rescate y Conservación de Vida Silvestre (ARCAS). Estas alianzas estratégicas permiten profundizar el conocimiento sobre la especie, fortalecer el rigor científi co del monitoreo y ampliar el alcance de las acciones implementadas.
La estrategia también incorpora un componente de capacitación y sensibilización. Estudiantes y comunidades vecinas han participado en actividades y campañas bajo el mensaje “El bosque es mi hogar, no soy una mascota”, orientadas a fortalecer el conocimiento y la valoración del loro nuca amarilla, así como a promover la conservación de la vida silvestre y su hábitat. De esta manera, el plan integra el conocimiento científico, la gestión de las áreas naturales y la participación de colaboradores, comunidades e instituciones especializadas en torno a un propósito común: contribuir a la conservación de una especie emblemática de la Costa Sur.
La importancia de los loros nuca amarilla radica en que son agentes dispersores de semillas, por lo que ayudan a mantener la salud de los ecosistemas de la Costa Sur.
BIODIVERSIDAD COMO PARTE DE LA ESTRATEGIA AMBIENTAL
Para Pantaleon, proteger la biodiversidad es un compromiso de largo plazo y una parte integral de su estrategia ambiental. Los avances del Plan de Gestión de la Biodiversidad muestran cómo la actividad agrícola puede integrar ciencia, gestión, alianzas y participación comunitaria para contribuir a la conservación.
Con el respaldo de la alta dirección, el acompañamiento técnico-científico de sus aliados, el conocimiento de sus colaboradores y la participación de las comunidades, Pantaleon continúa fortaleciendo sus acciones para proteger el patrimonio natural de la Costa Sur y aportar al desarrollo sostenible de Guatemala.
CMI:106 años llevando el orgullo de Guatemala al mundo
Durante más de un siglo, una historia nacida en Guatemala se ha convertido en una corporación con presencia internacional, que impulsa la generación de empleo y una profunda conexión con sus orígenes. CMI, corporación familiar multilatina de origen centroamericano, mantiene sus raíces guatemaltecas mientras proyecta marcas, talento y oportunidades hacia 15 países de dos continentes.

La historia comenzó hace más de un siglo, inspirada por la visión de su fundador, don Juan Bautista Gutiérrez. Desde entonces, CMI ha evolucionado hasta consolidar dos grandes agrupaciones de negocios: CMI Alimentos, que reúne operaciones de alimentos, restaurantes y nutrición animal; y CMI Capital, que gestiona inversiones en negocios de energía renovable, activos inmobiliarios y negocios financieros.
Más que una trayectoria empresarial, el recorrido de CMI representa una historia de origen y pertenencia. Sus raíces se encuentran en San Cristóbal, Totonicapán, donde en 1920 nació el primer negocio familiar, y posteriormente el Molino Excélsior, fundado en 1936. Décadas después, en 1971, nació Pollo Campero, una marca que pronto comenzó a llevar sabor guatemalteco a otros mercados.

UNA CORPORACIÓN QUE GENERA OPORTUNIDADES
Actualmente, CMI cuenta con más de 22 mil colaboradores en Guatemala y supera los 50 mil a nivel regional. Su presencia alcanza los 22 departamentos del país mediante operaciones de producción, distribución y restaurantes, además de 11 centros comerciales Pradera y plantas de generación de energía renovable.
La corporación también fortalece la economía nacional mediante una cadena de valor que prioriza a proveedores locales.
Este compromiso también se extiende al ámbito social. A través de la Fundación Juan Bautista Gutiérrez, CMI impulsa programas de becas universitarias, emprendimiento, salud comunitaria y combate a la desnutrición crónica infantil, con la visión de transformar vidas y contribuir al desarrollo sostenible de Guatemala.

SOSTENIBILIDAD CON TOQUES GUATEMALTECOS
El orgullo por el país también se expresa en la búsqueda de nuevas soluciones sostenibles en CMI y en cada una de sus agrupaciones de negocio: En CMI Alimentos, durante 2025 se valorizaron más de 75 mil toneladas de residuos, transformando aceites usados, plásticos, cartón y fuentes de energía. Asimismo, nueve plantas ubicadas en Guatemala, El Salvador y Costa Rica cuentan con certificaciones de carbono neutral, cinco de ellas en territorio guatemalteco; adicionalmente, el 41% de la energía utilizada en sus operaciones proviene de fuentes renovables, porcentaje que la compañía proyecta ampliar en los próximos años a través de biodigestores y energía solar.
La innovación también alcanza áreas como la nutrición animal, que ha contribuido a evitar emisiones de gases de efecto invernadero, mientras que la operación impulsa soluciones como empaques más sostenibles y procesos productivos más eficientes.

En CMI Capital, las operaciones de 2025 han permitido evitar la emisión de 1.3 millones de toneladas de CO2, mientras que durante ese mismo año, el 45% de los centros comerciales Pradera operó con energía renovable certificada mediante I-RECs, lo que garantiza que el 100% de la energía consumida en esos activos proviene de fuentes renovables.
Además, el último año se instalaron aproximadamente 16 MW de nueva capacidad solar en generación distribuida.
Por otra parte, la oportunidad de crecimiento interno ocupa un lugar central en su visión, por lo que la compañía impulsa la educación y el desarrollo del talento. El Instituto Campero, avalado por el Ministerio de Educación, ha permitido que más de 2 mil colaboradores concluyan sus estudios de nivel medio, alcanzando este año su promoción número 34. Adicionalmente a esto, al cierre de 2025, a través de su alianza con la Universidad Galileo, más de 190 colaboradores se graduaron en distintos programas, quedando 660 activos cursando estudios universitarios, lo que les ha permitido contribuir a ampliar sus oportunidades de crecimiento personal y profesional.

Este esfuerzo se complementa con la Universidad Corporativa de CMI (laUcmi), que durante 2025 desarrolló más de 160 iniciativas formativas y alcanzó a cerca de 20 mil colaboradores y socios estratégicos en 10 países. Asimismo, programas como COCREO han fortalecido las capacidades y habilidades de más de 61 mil emprendedores y clientes en distintos mercados de la región desde hace más de 25 años.
UN ORGULLO QUE CRUZA FRONTERAS
El legado de CMI demuestra que una corporación nacida en Guatemala puede crecer, innovar y competir internacionalmente sin perder de vista sus raíces. Hoy, sus marcas llegan a mercados de América y Europa, llevando consigo una parte de la identidad del país.
Ese recorrido fue reconocido en 2025 con el Corporate Legacy Award, otorgado por el Consejo de las Américas. Además, CMI se posicionó como la segunda empresa con mejor reputación y la segunda más responsable de Guatemala, según Merco.
Con la tercera y cuarta generación de la familia al frente del legado, CMI mira hacia el futuro con una convicción clara: continuar generando, con calidez familiar, oportunidades que cambian vidas.
CMI, una corporación nacida en Guatemala que hoy está presente en 15 países y genera empleo para más de 50 mil colaboradores lleva consigo mucho más que productos: lleva una historia, valores y
orgullo guatemalteco.

En Cifras
- 106 años de trayectoria en Guatemala.
- +22 mil colaboradores en el país.
- +50 mil colaboradores a nivel regional.
- 15 países de dos continentes, forman parte de su presencia internacional.
- 22 departamentos de Guatemala cuentan con presencia de la compañía.
- 11 centros comerciales Pradera en el país.
- 1.3 millones de toneladas de CO2 evitadas por las operaciones de energía renovable de CMI Capital y 41% de la energía utilizada en las operaciones de CMI Alimentos proviene de fuentes renovables.
- Instituto Campero, ha graduado gratuitamente a más de 2 mil bachilleres.
- 16 MW de energía solar incorporada a la generación distribuida.
- +19 mil colaboradores y socios estratégicos alcanzados por la Universidad Corporativa de CMI durante 2025.
- +75 mil toneladas de residuos valorizados durante 2025 mediante iniciativas de economía circular.
- 9 plantas carbono neutrales en Guatemala, El Salvador y Costa Rica; cinco de ellas en Guatemala.
Hecho en Guatemala: estándares y certificaciones que abren las puertas al mundo
Detrás de cada producto guatemalteco que llega a otros países existe una cadena de calidad, innovación y procesos que comienza mucho antes de cruzar una frontera.

Cuando un producto guatemalteco llega a un supermercado, restaurante o empresa en otro país, el consumidor probablemente solo ve el empaque y la etiqueta. Sin embargo, detrás de ese producto existe una historia mucho más amplia: productores, técnicos, controles, tecnología, certificaciones, procesos estandarizados y empresas que han aprendido a producir bajo exigencias que trascienden las fronteras.
Porque competir internacionalmente no signifi ca únicamente tener una buena materia prima o un producto atractivo. Signifi ca demostrar que puede elaborarse de manera consistente, segura y trazable; cumplir las regulaciones del país de destino; responder a las expectativas del comprador y mantener la misma calidad lote tras lote.
En otras palabras, los estándares internacionales convierten la calidad en un proceso medible.
¿QUÉ SIGNIFICA CUMPLIR ESTÁNDARES INTERNACIONALES?
Los estándares internacionales son referencias técnicas que establecen criterios para que productos y procesos cumplan determinadas condiciones de calidad, seguridad, inocuidad, gestión o sostenibilidad. Dependiendo del sector y del mercado, algunos requisitos son obligatorios y otros corresponden a certificaciones voluntarias que permiten demostrar que una empresa
trabaja bajo determinadas buenas prácticas.
En alimentos, por ejemplo, una empresa puede implementar el sistema HACCP (Análisis de Peligros y Puntos Críticos de Control, en español), para identificar y controlar riesgos que podrían afectar la inocuidad de los productos. También existen esquemas reconocidos internacionalmente como GLOBALG.A.P., especialmente relevantes para la producción agrícola; ISO 22000, enfocada en sistemas de gestión de inocuidad alimentaria; FSSC 22000, basada en ISO 22000 y programas de prerrequisitos; y estándares de certificación como Brand Reputation through Compliance Global Standards (BRCGS) e International Featured Standards (IFS), utilizados ampliamente en cadenas internacionales de suministro de alimentos.
A estos se suman normas de gestión como ISO 9001, relacionada con sistemas de gestión de la calidad, e ISO 14001, enfocada en sistemas de gestión ambiental.
No todas aplican a todas las empresas. La certificación necesaria depende del producto, el proceso, el comprador y el mercado al que se quiere llegar. Por eso, cumplir estándares internacionales comienza con una pregunta fundamental: ¿qué exige el mercado al que se quiere ingresar?

EL PAPEL DE GUATEMALA EN ESA RUTA
En Guatemala, el Ministerio de Economía, a través de su Sistema Nacional de la Calidad, participa en la infraestructura que respalda la calidad de productos y servicios. Este sistema comprende áreas como normalización, acreditación, metrología,
reglamentación técnica y evaluación de la conformidad.
La Comisión Guatemalteca de Normas (COGUANOR) forma parte de este sistema y desarrolla normas técnicas guatemaltecas. El país, además, participa en la elaboración de normas internacionales como miembro de la Organización Internacional de Normalización, ISO.
El Ministerio también cumple un papel en el comercio exterior mediante la Dirección de Administración del Comercio Exterior (DACE), responsable de administrar los acuerdos comerciales internacionales vigentes y facilitar su aprovechamiento.
Desde la perspectiva de una empresa que busca exportar, esto se traduce en una ruta que incluye investigar el mercado, identifiar regulaciones y barreras no arancelarias, cumplir requisitos legales, revisar permisos y certifi caciones, adaptar el empaque y etiquetado y preparar la logística. Así lo plantea la guía de exportación del Ministerio de Economía.
AGRITRADE: EL ENCUENTRO ENTRE PRODUCTORES Y COMPRADORES
Una de las plataformas que evidencia esta evolución del sector exportador guatemalteco es AGRITRADE, nombre con el que se conoce la plataforma de negocios de alimentos y productos agrícolas de exportación organizada por AGEXPORT. Su importancia radica en que reúne a productores y empresas guatemaltecas con compradores internacionales y permite mostrar una oferta que
responder a las exigencias de los mercados globales.
En la edición 2026, productores de frutas, vegetales, cacao y otros productos participaron en procesos de preparación que incluyeron temas como buenas prácticas agrícolas, trazabilidad, análisis de suelos, inteligencia de mercados y exportación antes de establecer contactos comerciales con compradores internacionales.
Esto refleja una realidad fundamental: el encuentro con un comprador extranjero no empieza en la rueda de negocios. Empieza en la fi nca, en la planta de producción y en cada procedimiento que garantiza que el producto pueda cumplir lo que el mercado solicita.
INNOVAR TAMBIÉN ES COMPETIR
La tecnología cumple un papel cada vez más importante en ese proceso. Automatización, sistemas de trazabilidad, controles
de temperatura, análisis de laboratorio, herramientas digitales para monitorear procesos y nuevas técnicas de producción permiten a las empresas conocer mejor lo que ocurre en cada etapa.
La innovación también puede aparecer en el empaque, la conservación, la presentación y la adaptación del producto. Un alimento destinado a otro mercado puede necesitar modificaciones en etiquetado, idioma, información nutricional, tamaño, presentación o vida útil.
Por ello, internacionalizar un producto no significa simplemente producir más. Significa producir mejor y con capacidad de adaptación.

El valor de decir “hecho en Guatemala”
El sello guatemalteco adquiere así un signifi cado que va más allá de la procedencia geográfica. Representa territorio, materias primas, conocimiento, trabajo e identidad, pero también procesos capaces de responder a mercados cada vez más exigentes.
La estrategia “Made en Guatemala”, impulsada por AGEXPORT para fortalecer el posicionamiento de la oferta exportable nacional, busca precisamente asociar el origen guatemalteco con atributos que permitan competir internacionalmente.
El desafío es que cuando un comprador vea “Guatemala” no piense únicamente en el origen de la materia prima, sino también en una propuesta confiable, innovadora, sostenible y capaz de cumplir estándares.
Porque la internacionalización no comienza cuando un contenedor sale de Puerto Quetzal ni cuando un producto aparece en un anaquel extranjero. Comienza mucho antes: cuando una empresa decide medir, controlar, certificar, innovar y producir con la mirada puesta en el mundo.
Y es ahí donde “hecho en Guatemala” deja de ser solamente una etiqueta de procedencia para convertirse en una declaración de calidad.
Del territorio a la taza: el viaje que convierte al café guatemalteco en un producto de reconocimiento mundial
Una taza de café guatemalteco puede revelar notas de chocolate, caramelo, frutas, flores, cítricos o especias. La diferencia comienza mucho antes del tostado: en la altura, los microclimas, el suelo, la variedad de la planta y las decisiones que productores, catadores y baristas toman a lo largo de toda la cadena.

Hablar de café guatemalteco es hablar de diversidad. En un territorio relativamente pequeño conviven montañas, volcanes, valles y laderas con distintas altitudes, temperaturas, niveles de humedad, patrones de lluvia y tipos de suelo. Esa combinación permite que una misma bebida tenga expresiones sensoriales muy diferentes dependiendo de dónde fue cultivada y de cómo fue procesada.
Anacafé identifica ocho regiones bajo la estrategia Guatemalan Coffees: Acatenango Valley, Antigua Coffee, Traditional Atitlán, Rainforest Cobán, Fraijanes Plateau, Highland Huehue, New Oriente y Volcanic San Marcos. La estrategia surgió para diferenciar los orígenes y mostrar al mercado internacional que Guatemala no produce un único perfil de café, sino una amplia gama de características sensoriales.
EL TERRITORIO TAMBIÉN SE BEBE
La historia comienza en la finca. La altitud es uno de los factores que más influye en el desarrollo del fruto. En zonas elevadas, las temperaturas suelen ser más frescas y la maduración puede avanzar con mayor lentitud, permitiendo que se desarrollen azúcares, ácidos y compuestos aromáticos que posteriormente se expresan en la taza.
A esto se suma el comportamiento de cada microclima. La cantidad y distribución de lluvia, la exposición solar, la diferencia de temperatura entre el día y la noche, la nubosidad y la orientación de las parcelas crean condiciones particulares incluso entre fincas
relativamente cercanas.
“Guatemala tiene una combinación excepcional de altitud, diversidad de suelos y microclimas en un territorio relativamente pequeño”, explica Jacqueline Morales, representante de Café de Mi Tierra, S.A. Según señala, esa diversidad hace posible encontrar cafés dulces, achocolatados y balanceados, pero también perfiles florales, frutales, cítricos o con acideces
complejas.
El suelo también participa en esta construcción. Los territorios de origen volcánico, presentes en varias regiones, forman parte de las condiciones que contribuyen a la identidad de los cafés. Además, el cultivo bajo sombra ayuda a regular temperatura y humedad y puede favorecer una maduración más lenta y uniforme. Anacafé destaca precisamente la combinación entre altitud, microclimas, cultivo bajo sombra y cosecha manual como parte de las características que distinguen al café del país.
OCHO TERRITORIOS, MÚLTIPLES PERFILES
Cada región tiene una identidad sensorial de referencia. Antigua suele asociarse con acidez elegante, cuerpo medio o alto y notas de chocolate, caramelo, especias y cítricos. Huehuetenango destaca por cafés de gran altura, con acidez brillante y notas frutales, cítricas, florales y dulces.
En Atitlán aparecen perfiles aromáticos, florales y cítricos, con dulzor y acidez marcada. Cobán, caracterizado por un clima húmedo y nuboso, puede ofrecer tazas más delicadas, florales y frutales. Fraijanes presenta perfiles de acidez pronunciada,
acompañados de cítricos, chocolate y frutas.
Nuevo Oriente suele mostrar notas de chocolate, frutos secos, especias y frutas maduras, mientras San Marcos puede expresar características florales, frutales, cítricas y dulces. Acatenango, por su parte, puede combinar chocolate, caramelo, frutas y especias con una acidez equilibrada.
Estos perfiles son referencias generales y no una fórmula invariable. La variedad, la altitud exacta, la finca, el manejo agronómico, la madurez del fruto y el procesamiento pueden modificar considerablemente el resultado. De hecho, las competencias regionales de Anacafé han documentado diferencias sensoriales entre cafés de las ocho regiones y han permitido reconocer a productores que
destacan por calidad, innovación y consistencia.
“Las nuevas generaciones están ayudando a transformar la caficultura guatemalteca, pasando de vender únicamente un producto agrícola a crear cafés diferenciados, con identidad, historia y mayor valor añadido”, Maricarmen Fuentes Chacón, CEO de The Voice of Coffee.
DE LA CEREZA AL GRANO
Antes de que el café llegue a una tostadora, existe una etapa decisiva: la cosecha. La calidad comienza con la planta, su genética y las condiciones en las que crece, pero se puede perder si los frutos no son recolectados y procesados correctamente.
La selección de cerezas maduras es fundamental. Mezclar frutos verdes, sobremaduros o dañados puede afectar la uniformidad y generar defectos. Después del corte comienza una carrera contra el tiempo: el fruto debe pasar por un proceso adecuado de despulpado, fermentación, lavado o secado, dependiendo del método elegido.
En Guatemala continúan teniendoun papel importante los cafés lavados, pero los procesos honey y natural han abierto nuevas posibilidades para explorar dulzor, cuerpo y características frutales. Anacafé cuenta con guías específicas para la producción de honeys y naturales y señala que estos procesos pueden contribuir a acceder a nichos de mercado interesados en cafés de calidad excepcional.
El lavado busca, en términos generales, una expresión más limpia y definida. En los honeys se conserva parte del mucílago durante el secado, mientras que en los naturales la cereza se seca con el fruto alrededor del grano. Cada alternativa requiere controles precisos para evitar defectos y obtener el perfil buscado.

CUANDO LA TRADICIÓN SE ENCUENTRA CON LA CIENCIA
La innovación no significa abandonar los conocimientos acumulados durante generaciones. Al contrario, la tendencia es combinar la experiencia del productor con herramientas que permitan medir, documentar y repetir los procesos que generan mejores resultados.
La trazabilidad cobra importancia en este punto. Registrar las condiciones del cultivo, la cosecha, la fermentación, el secado y el almacenamiento permite entender por qué un lote desarrolla determinadas características y cómo mantener su consistencia.
Maricarmen Fuentes Chacón, CEO de The Voice of Coffee, señala que la caficultura guatemalteca está incorporando herramientas como agricultura de precisión, análisis de suelos, monitoreo climático y nuevas estrategias para enfrentar el cambio climático. También destaca el desarrollo de variedades que buscan combinar calidad en taza con resistencia a enfermedades y adaptación a nuevas condiciones.
En este proceso, las nuevas generaciones tienen un papel central. El productor actual no solo debe conocer el cultivo. También necesita comprender calidad, comercialización, trazabilidad, comunicación y las demandas de consumidores cada vez más interesados en conocer el origen de lo que toman.
“El reto no es únicamente vender más café, sino lograr que Guatemala continúe siendo reconocida como un origen de valor, calidad y diversidad”, Jacqueline Morales, representante de Café de Mi Tierra, S.A.
DEL RECONOCIMIENTO A NUEVAS OPORTUNIDADES
El reconocimiento internacional ya no se limita a la reputación histórica del café guatemalteco. También se construye mediante competencias, cataciones, subastas y conexiones directas entre productores y compradores.
En 2026, Anacafé y Cup of Excellence seleccionaron 27 lotes de café guatemalteco para una subasta internacional, luego de un proceso de evaluación que incluyó muestras nacionales y jueces internacionales. Cinco lotes superaron los 90 puntos y recibieron el reconocimiento de Cafés Presidenciales.
La subasta también reflejó la evolución del sector. Los cafés fueron clasificados en categorías que consideran variedades tradicionales, variedades exóticas y diferentes procesos, incluidos lavado, honey y natural. El objetivo es facilitar que compradores especializados identifi quen con mayor precisión las características diferenciadoras de cada lote.
Este movimiento confirma una transformación en la percepción internacional: Guatemala ya no se presenta únicamente como un productor de cafés de calidad, sino como un origen capaz de ofrecer diversidad, innovación, trazabilidad y perfi les especializados.
La participación de las mujeres también forma parte de esa nueva historia. Fuentes señala que las mujeres intervienen en distintas etapas de la cadena y que cada vez más productoras están creando marcas y comunidades. Desde The Voice of Coffee trabaja con cientos de mujeres caficultoras para impulsar la promoción y comercialización del café guatemalteco en mercados internacionales.

Editorial
Miguel Ángel Asturias escribió, en su poema Guatemala (Cantata) en 1954: “¡Patria de las perfectas luces, tuya la ingenua, agraria y melodiosa fiesta, campos que cubren hoy brazos de cruces!”, para describir de manera artística una tierra de lagos, montes, valles y cielos que posee una dimensión que va más allá de su geografía.
Esa mirada nos recuerda que una patria no se define únicamente por el territorio que habitamos, sino también por las historias que compartimos, las raíces que nos unen y, sobre todo, por las acciones de quienes la construyen día a día.
Guatemala es una nación diversa y extraordinaria. Sus culturas, idiomas, tradiciones, gastronomía, paisajes y expresiones artísticas forman un patrimonio que se ha enriquecido durante siglos. Desde las ciudades y comunidades hasta los campos donde se cultivan productos, existe una misma fuerza: la de millones de guatemaltecos que trabajan, crean, emprenden, estudian y encuentran nuevas maneras de salir adelante.
Y las empresas e instituciones tienen un papel fundamental en esta construcción. Su aporte va más allá de generar empleo o producir bienes y servicios. Cuando impulsan la educación, la innovación, la sostenibilidad, el desarrollo de las comunidades y el cuidado de los recursos naturales, contribuyen a crear oportunidades y a fortalecer las condiciones para que más guatemaltecos puedan construir un mejor futuro.
En esta edición de nuestro tradicional suplemento 100% Guate queremos celebrar, precisamente, esa Guatemala que se mueve, que produce, que innova y que conserva sus raíces mientras mira hacia adelante. Entérese cómo INGUAT, CMI, Pantaleon, Banco Industrial, NaturAceites, El Gallo Más Gallo, Ana Belly, CFS Corredores de Seguros, Pro-Ciegos, Droguerías Colón y Banrural, no solo fabrican productos y ofrecen servicios de alta calidad, 100% Guate, sino que también promueven valores e iniciativas que marcan la diferencia en el país.
En esta entrega también le compartimos productos de nuestra tierra de clase mundial, como el café, cacao, cardamomo, frutas y textiles; así como los estándares de calidad que cumplen.
Conozca también la literatura que ha retratado nuestra identidad. Y entérese del proceso que implica disfrutar una taza de café con sabor a Guatemala.
Porque la independencia de Guatemala se renueva cada vez que decidimos aportar, crear, cuidar, aprender y soñar con un país mejor. Y quizás por eso siguen resonando las palabras de Asturias, cuando llamó a Guatemala: “¡Patria de las perfectas aves, libre vive el quetzal y encarcelado muere, la vida es libertad, Patria, lo sabes!”.
Que estas palabras nos recuerden que la libertad no es únicamente una herencia: es también un compromiso que debemos honrar, proteger y convertir en oportunidades para construir la Guatemala que queremos.