Pantaleon, una empresa 100% Guate que promueve la conservación del loro nuca amarilla y la biodiversidad de la Costa Sur

Guatemala no solo se construye con el trabajo de su gente, sino también con la riqueza natural que la hace única. En cada bosque, río y especie existe un patrimonio que merece ser protegido y preservado para las futuras generaciones. Bajo esta visión, Pantaleon impulsa acciones que buscan armonizar su actividad productiva con el cuidado de la biodiversidad. Una manera de devolverle al país parte de todo lo que, durante generaciones, le ha brindado.

Ser una empresa 100% Guate también significa asumir un compromiso con el territorio que la vio crecer. En Pantaleon, más de 177 años de trayectoria están ligados a la Costa Sur y a sus comunidades, pero también a la riqueza natural que forma parte de este paisaje. Por eso, producir y crecer van de la mano con una responsabilidad esencial: proteger los ecosistemas y la biodiversidad que hacen de Guatemala un país único.

Esta visión se materializa en acciones que combinan ciencia, innovación y trabajo en territorio para conservar especies y hábitats. Desde la reforestación de bosques y la recuperación de especies nativas en los ríos, hasta el monitoreo de fauna silvestre, Pantaleon demuestra que el orgullo de hacer empresa en Guatemala también se expresa en cuidar su patrimonio natural.

Es por ello que Pantaleon incorpora la protección de la biodiversidad como parte de la gestión ambiental de sus operaciones. En la Costa Sur, este compromiso se refleja en su Plan de Gestión de la Biodiversidad, un marco técnico-científico que permite identificar, gestionar y monitorear áreas de importancia para la conservación en las fincas donde se cultiva caña de azúcar. Entre sus iniciativas destaca el proyecto de conservación del loro nuca amarilla (Amazona auropalliata), una especie emblemática de la región, cuya protección es prioritaria.

DEL DIAGNÓSTICO AL MONITOREO: LA RUTA TRAZADA

El Plan de Gestión de la Biodiversidad permite conocer de cerca la riqueza natural presente en las áreas de operación de Pantaleon y generar información para orientar las acciones de conservación. Entre las herramientas utilizadas para el monitoreo se encuentran las cámaras trampa, dispositivos instalados estratégicamente que se activan al detectar movimiento y capturan imágenes de los animales sin interferir con su comportamiento, incluso durante la noche. Estos registros permiten descubrir especies y actividades que difícilmente podrían observarse de manera directa.

Las imágenes se complementan con recorridos georreferenciados, binoculares y observaciones de campo.
Así, el equipo técnico puede identificar las especies presentes, conocer cómo utilizan su hábitat y comprender las funciones ecológicas que cumplen. La información obtenida orienta medidas de protección, restauración y manejo acordes con las características de cada área.

La metodología se estructura en cuatro frentes: análisis geoespacial de linderos, cuencas y cobertura forestal; monitoreo biológico de aves, herpetofauna, mamíferos y árboles; validación social con COCODES (Consejos Comunitarios de Desarrollo), comunidades y autoridades locales; y gestión operativa para apoyar la conservación y restauración de suelos y fuentes de agua, así como la protección del patrimonio cultural.

RESULTADOS QUE REFLEJAN AVANCES EN CONSERVACIÓN

En materia forestal, entre 2016 y 2025, Pantaleon reforestó 134 hectáreas mediante la siembra de 148 mil 874 árboles de 21 especies nativas, entre ellas la caoba, el cedro y el palo blanco.

Estas acciones contribuyen a fortalecer la conectividad ecológica entre fincas y a restaurar bosques de ribera en seis cuencas de la Costa Sur. Las acciones también se extienden a los ecosistemas acuáticos. Desde 2001, el proyecto de reproducción y liberación de peces nativos, como la mojarra tusa y la prieta, ha permitido liberar más de 380 mil alevines en los ríos Acomé, Coyolate y Madre Vieja. La iniciativa busca contribuir al equilibrio de estos ecosistemas y apoyar a las comunidades vinculadas con la pesca artesanal.

Estos esfuerzos se complementan con el monitoreo de la fauna y flora. A través de este proceso se han registrado 103 especies: 52 especies de aves, 33 de flora y 18 pertenecientes a mamíferos, herpetofauna y otros grupos. Del total, 18 presentan interés para la conservación debido a su grado de vulnerabilidad. Entre ellas destacan el coyote, la cotuza y el zorro gris, mamíferos que cumplen funciones clave como dispersores de semillas; y el loro nuca amarilla, una especie emblemática de la Costa Sur que se ha convertido en el rostro visible de las acciones de conservación.

UNA MIRADA MÁS CERCANA AL LORO NUCA AMARILLA

Entre las especies registradas en las fincas de Pantaleon, el loro nuca amarilla ocupa un lugar especial dentro del Plan de Gestión de la Biodiversidad. Su presencia en el territorio motivó a la compañía a desarrollar un plan específico de conservación, orientado a conocer mejor su comportamiento y favorecer la conservación de los espacios que utiliza para alimentarse, descansar y reproducirse.

El alcance del plan va más allá del monitoreo de la especie. Comprende la preservación de las áreas naturales presentes en las fi ncas productoras de caña de azúcar y la restauración forestal con especies nativas en bosques de galería y otros sitios de importancia.

Estos espacios, ubicados principalmente junto a ríos y cuerpos de agua, brindan alimento, refugio y lugares de descanso para el loro nuca amarilla y otras especies de fauna silvestre. Además, el plan promueve la incorporación de medidas de conservación en las operaciones agrícolas, con el propósito de cuidar los hábitats y mantener las condiciones naturales que favorecen la biodiversidad.

Las acciones también incluyen el patrullaje en sitios prioritarios y el fortalecimiento de las capacidades de los colaboradores para reconocer la especie, reportar sus avistamientos y aportar información que apoye la toma de decisiones. La experiencia de quienes trabajan diariamente en el territorio ha sido fundamental para identifi car los lugares frecuentados por los loros y ampliar el conocimiento sobre su presencia en las fincas.

Como parte del monitoreo biológico, el equipo técnico identifi có 22 puntos de observación. Mediante recorridos georreferenciados realizados durante las primeras horas del día, binoculares y cámaras, se documenta la presencia del loro y se reconocen los sitios donde descansa y se alimenta.

Entre enero y marzo se realiza la observación y el seguimiento de posibles sitios de anidación y, durante mayo y junio, se llevan a cabo conteos poblacionales en la temporada reproductiva. La información
obtenida permite identificar las zonas con mayor presencia de la especie y orientar las acciones de conservación de acuerdo con las características de cada sitio.

El plan cuenta con el acompañamiento técnico-científico del Instituto Privado de Investigación sobre Cambio Climático (ICC) y de la Asociación Rescate y Conservación de Vida Silvestre (ARCAS). Estas alianzas estratégicas permiten profundizar el conocimiento sobre la especie, fortalecer el rigor científi co del monitoreo y ampliar el alcance de las acciones implementadas.

La estrategia también incorpora un componente de capacitación y sensibilización. Estudiantes y comunidades vecinas han participado en actividades y campañas bajo el mensaje “El bosque es mi hogar, no soy una mascota”, orientadas a fortalecer el conocimiento y la valoración del loro nuca amarilla, así como a promover la conservación de la vida silvestre y su hábitat. De esta manera, el plan integra el conocimiento científico, la gestión de las áreas naturales y la participación de colaboradores, comunidades e instituciones especializadas en torno a un propósito común: contribuir a la conservación de una especie emblemática de la Costa Sur.

La importancia de los loros nuca amarilla radica en que son agentes dispersores de semillas, por lo que ayudan a mantener la salud de los ecosistemas de la Costa Sur.

BIODIVERSIDAD COMO PARTE DE LA ESTRATEGIA AMBIENTAL

Para Pantaleon, proteger la biodiversidad es un compromiso de largo plazo y una parte integral de su estrategia ambiental. Los avances del Plan de Gestión de la Biodiversidad muestran cómo la actividad agrícola puede integrar ciencia, gestión, alianzas y participación comunitaria para contribuir a la conservación.

Con el respaldo de la alta dirección, el acompañamiento técnico-científico de sus aliados, el conocimiento de sus colaboradores y la participación de las comunidades, Pantaleon continúa fortaleciendo sus acciones para proteger el patrimonio natural de la Costa Sur y aportar al desarrollo sostenible de Guatemala.